PediodistaIndependiente
Antes de entrar en materia, debo contarles que desde que escribí mi último post, en este, mi blog, par de sitios web han decidido incluirme en su lista de colaboradores y columnistas, PuntoMedioNoticias para Barquisimeto y el resto del país (Venezuela) yRIDYN para Argentina y toda latinoamérica (pueden leer mis publicaciones también haciendo click aquí) también tengo una sorpresa que les contaré en mi próxima publicación o que de seguro se enterarán a través de mis redes sociales. Debo agradecer a Gerardo Oviedo y a Rob Martínez, directores de los sitios que les comento, respectivamente, por la oportunidad de llegar más lejos, con mis artículos.

Ahora sí, desde que decidí escribir y publicar mis escritos en internet, he estado estudiando más de cerca esto del “Periodismo Independiente” pues al parecer, lo que unos nombran como “el periodista desempleado en busca de algún quince y último otros lo denominan como “El periodista comprometido con la verdad, cueste lo que cueste”.
Empecemos por definir que el “Periodista Independiente” es aquel que quizá egresó de una universidad como licenciado en Comunicación Social y que durante algún tiempo trabajó en medios de comunicación y que ahora – sin presiones de líneas editoriales – sigue defendiendo y difundiendo la verdad cueste, lo que cueste, y menciono lo de “líneas editoriales” porque a pesar de formarnos para defender la libertad de expresión, la verdad, entre otros valores periodísticos, en cualquier plataforma (medio) al momento de colgarte el carné para el medio que trabajas, renuncias a algunos compromisos personales, para atender a la llamada “Línea editorial” que seguro atenderá a los intereses del director o propietario de un periódico, radio, televisión o medio digital.
No somos menos que el periodista que aparece en TV, tampoco somos más, el hecho es que cierta parte de la sociedad reconoce como periodistas única y exclusivamente a aquellos que trabajan para un noticiero audiovisual, les ha costado reconocer el trabajo del periodista de impresos, imagínense si les hablamos de “Periodistas Web” o “Periodistas Digitales”; sin embargo, luego de la reciente situación económica – política – social que atraviesa Venezuela, y con el auge del periodismo digital, el rol del periodista que hace vida en internet ha sido respetado y reconocido, es decir, luego de caer en cuenta que – no es el periodista al que se censura, se censura el medio al que le trabaja –  muchos se dieron cuenta que las alternativas para informar e informarse la tenían en la palma de la mano, literalmente, a 140 caracteres de un tweet, enviado desde un smartphone.
Entonces, entendiendo que el periodista digital nace bajo las alternativas a otros estilos periodísticos, incluso en respuesta a la falta de espacios para informar veraz y oportunamente, ¿es libre o no el periodista independiente? Es decir, si el periodista no atiende a una línea editorial “impuesta” por un medio, ¿Qué detiene su libertad?
Suena fácil y ligero, pero el profesional de la comunicación obtiene mayores compromisos, ya no defiende una línea editorial, defiende y posiciona – todos los días – una marca personal, esa que construye, investigando, curando, contrastando, confirmando y difundiendo información desde sus redes sociales o blogs personales. Cela en demasía la información que publica, cura su TimeLine de cuentas anónimas y sigue cuentas de personas que existen, geolocaliza y rastrea información de su localidad, su rutina se basa en atender la necesidad imperante de informar e informarse de lo que ocurre en su zona.
No se trata de convertirse en un medio, se trata de ejercer el periodismo libre e independiente, entendiendo que el jefe  es el lector, o los seguidores que han llegado a su cuenta en búsqueda de información, sin dejar a un lado que antes de periodista también se es humano y siempre habrá tiempo para compartir los hobbies, gustos musicales, relatos del día, entre otras cosas.
¡En fin…! Desde que decidí estudiar y formarme como periodista, mi vida giró por completo y mi rutina no es otra que amar y vivir de cerca la profesión que elegí, sin duda alguna, no me arrepiento de estudiar lo que soñé.
Deja tus comentarios acá abajo, estaré pendiente del feedback que se genere. ¡Nos leemos en una próxima edición, saludos y a la orden en mis redes sociales que les dejo acá!